Candida Albicans, un gran enemigo invisible.
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Hoy vamos a hablar de la Candida Albicans, un gran enemigo invisible. Candida_albicans

En muchas ocasiones este hongo, la Candida Albicans es el responsable de gran numero de síntomas que padecemos día a día, sin poder identificar su causa precisa.

  • Si te sientes como una babosa, que tienes que arrastrarse para poder salir de la cama cada mañana…
  • Si estás triste sin motivo, sientes ansiedad y el menor desafío le parece una montaña a superar…
  • Si sufres problemas digestivos, gases, inflamación,  picores, migrañas, dolores de cabeza…
  • Si has probado todos los regímenes sin conseguir jamás perder peso; si tiene dificultades de concentración y la impresión de tener la cabeza como un bombo…

Entonces estas son señales de que es probable que quizá sufra una  infección por el hongo microscópico o levadura llamado Candida albicans.

La misma es un hongo diploide asexual (forma de levadura), normalmente se encuentra en la cavidad oral, en el tracto gastrointestinal y en la vagina. Está envuelta en un rol relevante en la digestión de los azúcares mediante un proceso de fermentación, del cual hablaremos mas adelante.

Suele presentarse como una célula oval con un tamaño medio de  2 a 4 micras; sin embargo, en tejidos infectados también se han identificado formas filamentosas cuyos extremos presentan diámetros de  3 a 5 micras.

Candida albicans puede asumir patogeneidad provocando la candidiasis; en ese caso se presenta como una afección vaginal (vaginitis), de la cavidad oral (muguet), del intestino o de la piel.

En un cuerpo debilitado, inmunodeprimido o convaleciente de un larga cura  de antibiótica, la Candida se multiplica en modo anómalo y, atraviesa el intestino, para entrar al torrente sanguíneo, donde libera sus propias toxinas provocando la candidemia. Este fenómeno da lugar a algunos síntomas abdominales: mala digestión, gases e hichazón, molestias intestinales (estreñimiento o diarrea), intolerancia alimentaria, irritabilidad, insomnio, pérdida de la memoria, dolores de cabeza y depresión.

La candidosis induce también una disminución de la absorción de las sustancias nutritivas por lo que se podría producir un estado de malnutrición.
Quiero aclarar, como ya lo he hecho en otro post anterior (candidiasis vulvovaginal), que este hongo vive en todos nosotros, es parte natural de la flora instetinal y en el caso de la mujer, en la flora intestinal, el problema radica en cuanto a cuanta es la cándida de este hongo en nuestro cuerpo, que tan grande es la infección que nos invade del mismo. Es decir que todos los cuerpos humanos en forma natural tienen Cándidas.

Cuando una persona tiene sobrepeso, o tiene diabetes, el cuerpo se predispone a llenarse de hongos y conjuntamente con ello se desatan una series de síntomas que sentimos en nuestro cuerpo y no sabemos a que se debe. La Cándidas Albicans, como todo hongo fermenta y produce unos 79 tóxicos, los cuales al ser ácidos afectan a nuestro cuerpo, atacando al sistema hormonal,  sistema nervioso, causan depresión,  y otras tantas manifestaciones .

Se trata de sustancias que neutralizan las defensas naturales, abriendo de par en par la puerta a  enfermedades más graves. Cuanta más Candida albicans tenga en el cuerpo, más vulnerable será a las infecciones.

A continuación les dejare una tabla  de ciertos síntomas que podrían indicarnos que padecemos de una infección de Cándidas Albicans

  • Acne
  • Alergia en ambientes húmedos
  • Alergia a ciertos alimentos
  • Alergia a ciertas prendas de vestir y jogueria de metales
  • Cansancio continuo
  • Cistitisdescarga
  • Diarrea constante
  • Dolores de cabeza o migrañas
  • Dolores menstruales fuertes SPM
  • Dolores musculares
  • Dolor o ardor vaginal/pene al tener sexo
  • Estreñimiento
  • Gases en exceso o inflamación de gases en el abdomen
  • Infecciones urinarias
  • Irregularidades o trastornos en la menstruación
  • Irritación o depresión
  • Picores en la piel (especialmente por la noche o después de bañarse en la ducha)
  • Reacciones a manchas o salpullidos en la piel (al tomar sol)
  • Sequedad en la piel
  • Sensibilidad a la luz solar
  • Sabor metal en la boca
  • Sensibilidad a los olores
  • Sinusitis

Las irritaciones debidas a Candida albicans se producen en todas las zonas húmedas del cuerpo, y en especial en las partes genitales.

Gran parte de la población tiene micosis en los dedos de los pies y a menudo bajo las uñas: se trata en la mayoría de los casos de colonias de Candida albicans. El problema comienza por los dedos de los pies, donde aparecen rojeces en forma de pequeños botones. Las uñas de los pies se inflaman y luego adquieren una tonalidad amarillenta o blanquecina… se engrosan, se agrietan y acaban por desprenderse.

Son especialmente frecuentes entre las mujeres las micosis vaginales. Producen un flujo vaginal espeso, de color blanco amarillento, con aspecto de leche cuajada y que se adhiere a las paredes de la vagina y al cuello del útero. Si usted se encuentra en esa situación, sentirá picores y sensación de quemazón.inflamcion_intestinos

Una infección que hay que tomarse en serio

Al contrario de lo que sucede con muchas otras enfermedades, si usted está infectado, tendrá la impresión (salvo casos extremos) de poder continuar llevando una vida “normal” a pesar de la infección.

Las uñas de sus pies no tienen buen aspecto, tiene sensación permanente de malestar, hinchazón y fuertes picores. Pero se las arregla para rascarse discretamente, sin que sus compañeros de trabajo parezcan darse cuenta (o al menos eso cree usted, aunque puede que se trate de gente discreta).

En la mayoría de los casos, por lo tanto, la infección con Candida albicans no le impide trabajar o dedicarse a sus ocupaciones.

La candidiasis puede de ese modo provocar el síndrome del colon irritable, asma, gases, flatulencia, fibromialgia, fatiga crónica, etc. Su cuerpo tiene cada vez más dificultad para desembarazarse de los gérmenes oportunistas y de los patógenos (responsables de enfermedades), y en especial de las células cancerosas.

Por ello, si usted piensa que puede estar infectado por Candida albicans, es muy  urgente que inicie cuanto antes un tratamiento.

Los médicos tienen gran dificultad para diagnosticar correctamente estas infecciones, al ser tan variados los síntomas y poder confundirlos con los de la borreliosis (enfermedad de Lyme, provocada por picaduras de garrapatas o de pulgas infectadas por una bacteria denominada Borrelia). El resultado es que millones de personas están luchando sin saberlo contra un enemigo invisible.

Como ya sabemos, Candida albicans es un hongo microscópico, o dicho de otro modo, una levadura. Vive en su intestino y es algo normal.

Sobre la diferencia entre las levaduras y las bacterias: las levaduras y las bacterias son células vivas autónomas, y la diferencia entre ambas es que las levaduras tienen mayor tamaño y un núcleo que contiene ADN, mientras que las bacterias no tienen núcleo y su ADN está presente en forma de un único cromosoma.

Cuando su microflora está equilibrada estos microbios son muy beneficiosos para su salud: le protegen de las infecciones, mantienen en buen estado la pared intestinal, completan la digestión de los alimentos para extraer lo mejor de ellos e incluso participan en el mantenimiento de sus defensas naturales: entre el 50 y el 70% de sus células inmunitarias están en su intestino.

Por desgracia, situaciones de la vida pueden a veces perturbar esta admirable paz social. Aprovechando diferentes circunstancias, una población toma ventaja sobre la otra, el equilibrio se rompe y aparecen trastornos.

Las micosis aparecen cuando las levaduras, de las que Candida albicans es la especie dominante, se desarrollan abusivamente en el intestino.

Las levaduras y bacterias de la flora intestinal se autorregulan: se tienen mutuamente a raya, porque cada una controla el alimento de la otra: las bacterias producen los ácidos orgánicos que alimentan a las levaduras. Las levaduras, por su parte, producen los aminoácidos y los péptidos que comen las bacterias.

Cada una necesita a la otra para desarrollarse en armonía. Los científicos hablan de simbiosis, del griego “vivir juntos”, y Candida albicans, lejos de ser un caso aislado en el mundo de las levaduras y las bacterias, está normalmente bien integrada en la comunidad.

Pero si usted destruye las bacterias a golpe de antibióticos y ceba a sus levaduras con el azúcar que las vuelve locas, éstas se multiplicarán y se aprovecharán de ello para colonizar otras partes del cuerpo.

Si sospecha que tiene una infección con Candida albicans, por la presencia de micosis o cualquier otro de los síntomas señalados, es muy importante que se ocupe de ello lo más rápido posible.

Sin duda es posible actuar y tener buenos resultados, pero puede llevar su tiempo si la micosis es antigua.

Una vez que hemos modificado nuestra dieta, evitando asi todo fuente de azucares , el siguiente paso es recolonizar nuestro Flora intestianl nuevamente con Probioticos consiste en poblar el tubo digestivo con una flora probiótica inhibidora de la flora fúngica. Determinadas cepas de los géneros Lactobacillus y Propionibacterium actúan como inhibidores de la Cándida. Pero para que sea eficaz, es necesario que este probiótico en polvo se diluya en un vaso de agua tibia (30 a 35 °C) y se consuma por la mañana en ayunas, al menos un cuarto de hora antes de ingerir alimentos sólidos, para que el probiótico pueda atravesar rápidamente su estómago y vaya directo al intestino; es decir, en un momento en que su píloro está aún abierto (el píloro es la puerta que cierra el estómago por la parte inferior para que el alimento sólido se quede ahí hasta ser digerido completamente).

La razón es que los probióticos corren el riesgo de ser destruidos en el estómago si se quedan en él con los alimentos durante la digestión, ya que no pueden soportar la gran acidez del jugo gástrico. El tiempo necesario para la regeneración de una microflora fuertemente contaminada con Cándida albicans es de 2 a 6 meses, según la antigüedad de la micosis.

Si crees que puedes padecer de Cándidas, ponte en contacto con nosotros, que sabremos como ayudarte, con un tratamiento personalizado.

Fuente: Gastón Santacecilia D.O. (Osteopata-nutricionista)