El síndrome doloroso lumbar (lumbalgia):

El síndrome doloroso lumbar, conocido también como lumbalgia, dolor de “cintura”, dolor bajo de espalda, lumbago, o lumbodinia, se caracteriza por dolor en la región lumbar, que si bien desde el punto de vista anatómico corresponde específicamente a la localización de las vértebras lumbares, compromete estructuras osteomusculares y ligamentosas. Desde el punto de vista clínico, el dolor comprende desde el borde inferior de la parrilla costal hasta la región glútea inferior, acompañado generalmente de contractura muscular.

Por otro ladLumbalgia y lumbociáticao, la lumbociática se refiere al dolor lumbar que irradia a la extremidad inferior, usualmente por la cara posterior. La zona lumbar y la cervical son las más móviles de la columna y por ello las más susceptibles de sufrir sobrecargas y lesiones tanto del disco intervertebral, como de la línea interarticular así como de las raíces nerviosas de la zona. La lumbociática es un trastorno doloroso que consiste en la irritación del nervio ciático.

El nervio ciático es el nervio más largo y con mayor diámetro de nuestro organismo. Comienza a varios niveles de la columna vertebral lumbar, uniéndose para formar un solo tronco nervioso. Este se extiende hasta la rodilla, llegando hasta los dedos de los pies. Su largo recorrido y su gran tamaño lo hacen vulnerable a múltiples lesiones.

Las causas que producen la lumbalgia pueden ser clasificadas en:

  • Causas de origen mecánico, las más frecuentes. Son aquellas que producen una alteración en la biomecánica y estática de las estructuras que componen la columna. Pueden afectar a la musculatura (debilidad o distensión) produciendo espasmos en la misma, a los discos intervertebrales (hernia discal, degeneración, etc), o a las vértebras (artrosis interarticular, osteoporosis, bloqueo sacroiliaco, etc). Todas estas causas hacen que la biomecánica se vea alterada y se produzca una sobresolicitación y sobrecarga de las estructuras de la zona.
  • Causas de origen inflamatorio, tienen su origen en patologías que producen inflamación en las estructuras de la columna vertebral. Una de las más conocidas es la espondilitis anquilosante.El sedentarismo, las malas posturas y gestos repetitivos tanto deportivos como laborales, pueden ser el origen de muchas lumbalgias.

 

lumbalgia-y-lumbociaticaEl dolor de origen mecánico aumentará al estar mucho tiempo de pie o en posturas algo forzadas y disminuirá al tumbarnos. El de origen inflamatorio por el contrario, disminuirá con la actividad y aumentará en los periodos de descanso, imposibilitando el descanso nocturno.

Cuando por cualquiera de las causas expuestas, las raíces nerviosas del nervio ciático, que tienen su salida entre la quinta lumbar y la primera vértebra sacra, se ven comprometidas o presionadas, en la mayoría de los casos por la existencia de una hernia lumbar, la lumbalgia se irradiará por el glúteo y el borde externo de la pierna pudiendo llegar hasta el talón, convirtiéndose en una lumbociática.

Aparecerá dolor en la parte baja de la espalda que puede variar desde leve a una fuerte sensación de quemazón. Debilidad muscular de la musculatura de la pierna, hormigueos y sensación de acorchamiento. En los casos más graves pérdida del reflejo patelar e incontinencia urinaria y/o disfunción sexual.

Cuando el nervio ciático es comprimido por un aumento de tensión del músculo piramidal o de fibras del glúteo hablamos de una Pseudociática o falsa ciática. Se produce una sintomatología similar a la lumbociática, aunque mucho menos grave, y no suele bajar por la pierna permaneciendo el dolor en la zona glútea. La fuerza y los reflejos osteotendinosos estarán conservados.

Tratamiento para la lumbalgia:

El tratamiento será reposo, no más de tres días, a partir de los cuales se iniciará la vuelta a la actividad de manera progresiva. Y por supuesto:  masajes con suaves movilizaciones, estiramientos, Practicar trabajo postural como Pilates serán imprescindibles para tonificar la faja abdominal, responsable de estabilizar y proteger la columna lumbar, y para flexibilizar la columna vertebral.

Además aprender a manejarnos en las actividades de la vida diaria manteniendo una correcta alineación y colocación de todas nuestras articulaciones, es imprescindible para evitar lesiones por posturas incorrectas.

Otras modalidades de ejercicio como la natación también serán una opción válida, siempre que se realicen de la manera adecuada.

Y no olvides sobre todo, visitar  a un buen Osteópata amigo, el podra darte gran ayuda y consejos en estas circunstancias.

 

Por: Gastón Santacecilia (Osteópata D.O.,Terapeuta Bioenergético y Nutricionista Deportivo)

 

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