Hoy quiero hacer hincapié, en explicarles la importancia que tiene la buena salud del colon y como este afecta a todo COLON (CONVERTED)nuestro organismo.

El colon es un tubo de aproximadamente 1,80 m. de largo, y de 3 cm. de diámetro. Un colon sano tiene una medida y tonicidad uniforme. Se extiende desde el ciego, donde desemboca el intestino delgado, sube hacia la cavidad abdominal (colon ascendente) por el lado derecha, transformando luego en el colon transverso a partir del angulo Hepático y desciende por el lado izquierdo del cuerpo a partir del angulo esplenico,  y finaliza en el recto.

Las tres funciones principales son:

1- Finalizar la digestión de nuestra comida.
2- Eliminar los residuos de esa digestión.
3- Descargar las toxinas del cuerpo.

Cuando limpiamos el colon normalmente, experimentamos un gran bienestar,  pero cuando se congestiona con incrustaciones, venenos y toxinas, estos vuelven a entrar al torrente sanguíneo. Este proceso se llama autointoxicación  y afecta todos los tejidos.

Cuando los venenos llegan al Sistema Nervioso, generan irritabilidad y depresión; cuando llegan al corazón, debilidad y pobre circulación; cuando llegan al estómago inflamación; cuando llegan a los pulmones mal aliento; cuando llegan a la piel producen color cetrino, granos y arrugas, y cuando llegan a las glándulas, fatiga o letargo.

El colon es una parte de nuestro cuerpo de gran importancia  donde se generan las enfermedades. Sin olvidar otros  factores que contribuyen a ello, como una dieta impropia, ejercicio insuficiente, estrés, fumar, beber, medicamentos, exceso de comida e ignorar la importancia de defecar. (muy común en las mujeres)

La mayoría de nosotros llevamos años de una mala alimentación, comemos alimentos refinados, sobre cocidos y mala-alimentacionsaturados con aceite y grasas. Con estas comidas el cuerpo no puede procesar los minerales adecuadamente. Y entonces éstos, entran al colon desde el intestino delgado como desechos en lugar de ser nutrientes. La gran cantidad de carne, lácteos y harinas son la causa de grandes producciones de mucus y de una materia fecal dura y viscosa.
El exceso de mucus en nuestro sistema es signo de problemas. La acumulación de mucus es difícil de expulsar y cuando esto ocurre queda en las paredes del colon una goma formada por sucesivas capas que con el tiempo se convirtió en una dura costra. El cuerpo no puede eliminar las capas espesas de mucus por sí mismo y así es arrastrado durante toda la vida de una persona como una carga tóxica. Si los residuos no se digieren completamente, quedan en el colon más de 24 horas y entran en putrefacción, y cuando esos desechos se combinan con los ácidos biliares pueden formar células carcinógenas y sabemos que estas pueden desarrollar un cáncer de colon o del recto.
Por lo tanto, podemos decir que aumentar la habilidad para expulsar la materia fecal reduce de forma importante los riesgos del cáncer.

Si tenemos un tubo digestivo mal cuidado, poblado de bacterias y hongos oportunistas y patógenos (en particular, Candida albicans) y contaminado por alimentos mal digeridos, corremos el riesgo de que se quede atascado por materia fecal tóxica. Esta situación puede provocar desequilibrios y trastornos de distinta gravedad.

Un intestino sucio conlleva el riesgo de tener un sistema inmunitario deficiente. Se es más vulnerable ante enfermedades infecciosas e inflamatorias relacionadas con el aparato digestivo, respiratorio, urogenital, etc.

Además, tener el colon “enfermo” también es un factor desencadenante de trastornos emocionales. Poca gente lo sabe, ni siquiera todos los médicos, pero las células del intestino producen el 80% de la hormona del buen humor (la serotonina) que se encuentra en el cuerpo.

De alguna manera, el intestino es nuestro “segundo cerebro”, así que tenemos que cuidarlo muy bien.

La constipación es la primera señal que indica que los intestinos no funcionan correctamente.
Cuando una persona está constipada las paredes del colon viven con incrustaciones de viejas materias fecales y por lo tanto el diámetro interno del colon se reduce. El colon se vuelve cada vez más inepto para absorber nutrientes de los alimentos y las contracciones musculares llamadas peristalsis no pueden arrastrar las pesadas heces a lo largo del canal intestinal.
Aún la persona que tiene más de un movimiento intestinal por día puede estar constipada. El cuerpo reacciona ante la constipación aumentando la peristalsis y generando en el extremo de los casos, diarrea.
Los movimientos peristálticos se vuelven más seguidos para desalojar la materia tóxica del cuerpo porque el diámetro interno es más estrecho que lo que debería ser.

Otra razón importante para la limpieza de colon es toda la problemática derivada del prolapso de colon, tan poco tenida en cuenta por la medicina alopatica.
Cuando tenemos un prolapso de colon todos los órganos que están debajo sufren los efectos de la presión, ejemplo la vesícula y el útero.prolapso
Muchas veces la presión en las trompas de Falopio o en los ovarios hacen que el óvulo no pueda llegar a útero de buena manera, siendo esto una causa de esterilidad. Si vamos más lejos encontramos que la mujer tiene más quistes en los ovarios que en otro órgano del cuerpo. Una de las razones es: que la presión en los conductos no permite la buena circulación de la sangre. Pero la mujer no es solo la única damnificada con el prolapso. El hombre con prolapso experimenta presión en la próstata y le dificulta el proceso urinario.
Entonces decimos que problemas de próstata, de vesícula, de ovarios y útero pueden derivar de la gravitación del prolapso. Estas razones hacen que desde la Osteopatia , le demos una gran importancia al estado de nuestra salud visceral y que miles de personas elijan la terapia  como el modo más seguro, efectivo y económico para mantener una buena salud.
No debemos olvidar que la la limpieza del colon  es el primer paso para la desintoxicación, el segundo paso el una alimentación sana.

El intestino cuenta con un inmenso ejercito de mircroorganismo (bacterias y levaduras) que lo pueblan, que reciben el nombre de Flora instentinal o microbiotica. Como ocurre en los jardines botánicos. Y cada persona tiene su propia flora intestinal, tan personal como su huella dactilar.

Cuidar su propio jardín es responsabilidad de cada persona; resembrarlo con frecuencia, eliminar las malas hierbas, abonarlo…o bien abandonarlo. En este último caso, lo que era un bonito jardín rápidamente se convertirá en un horrible y nauseabundo vertedero, refugio de especies nocivas que pueden provocar  importantes enfermedades.

La función principal del colon es fermentar los alimentos que no se han digerido completamente para extraer los últimos nutrientes y hacer que pasen a la sangre. Cuando el colon está sano y funciona bien, sólo quedan residuos inutilizables que se evacuan con regularidad, y que no desprenden mal olor.

Por el contrario, en presencia de bacterias y levaduras nocivas, el tránsito se altera produciendo estreñimiento o diarrea y los residuos alimentarios huelen mal. Además, cuando se tiene una mala digestión, aparte de ser desagradable en sí mismo, nuestro organismo no puede extraer los nutrientes de la comida de manera satisfactoria. Si no se hace nada al respecto, se puede llegar a tener déficit nutricional, o incluso carencias.

La flora nociva produce también gas carbónico, metano e hidrógeno en abundancia. Y los gérmenes se extenderán hasta provocar bolsas de gas a lo largo del colon, generándonos la sensación de que vamos a estallar. Las flatulencias y gases no tienen nada de gracia. Indican una mala digestión y también que el colon necesita ayuda. Este círculo vicioso se origina por la falta de bacterias “buenas”, beneficiosas para la salud, que favorezcan la digestión.

Si tu idea es limpiar el colon o intestino debido a estreñimiento ocasional o leve, será suficiente añadir fibras o hierbas para normalizar el tránsito intestinal. Pero difícilmente te puedo garantizar que  puedas remover todo lo “viejo” que se ha quedado pegado a tus paredes intestinales. Una persona que no va de cuerpo durante tres días seguidos tiene una acumulación de desechos de 12 a 15 comidas diferentes.probioticos

Realizar una limpieza de intestinos es algo más que benéfico para el organismo, porque se elimina todo aquello que no sirve y que estorba, desde parásitos a algún producto que se ingirió mucho tiempo atrás. Con un buen lavaje colónico y una dieta acorde es posible que el intestino esté limpio. Además, se traduce en una sensación de tranquilidad en el interior, mejor sueño, mejor aliento, mejor olor corporal, desaparición de granos o erupciones, etc. También tiene otros efectos tónicos, como la estimulación de las glándulas abdominales o del hígado, pero sobre todo del páncreas. La limpieza intestinal sirve para mejorar la absorción y la asimilación de los nutrientes.

Tambien quieres subrayar que los laxantes no son tan buenos como mucha que llega a mi consulta cree, porque sus principios activos son más tóxicos e irritantes que la propia comida. A nivel natural, lo más apropiado, son los lavajes, los enemas, las hierbas o las sales. Estos son recursos más confiables, que pueden ser elegidos una vez que se tenga cierto conocimiento sobre el tema.

Nunca tenemos que volvernos “dependientes” de estos métodos ni usarlos muy a menudo porque podemos conseguir un efecto contrario. El exceso de los mismo podria despobrar gran parte de nuestra flora intestinal buena. La regularidad ha de ser como una natural consecuencia de nuestro cambio de alimentación. Esto quiere decir que no “vale” comer de todo y después una vez por semana hacer una limpieza de intestino, porque no es así como funciona.

También se pueden utilizar ciertos alimentos que de por si tienen propiedades “limpiadoras” para el colon (alimentos ricos en fibras entre otros) y no hace falta tener que practicar ninguna de las técnicas mencionadas anteriormente.

Es aconsejable una vez realizadas alguna limpieza de colon, recolonizar nuestra flora intestinal con la ingestas de Probioticos (Lactobacillus y Bifidobacterium) y Prebioticos (bifidobacterias y lactobacilos) , en otro post mas adelante marcare la diferencia entre cada uno de ellos.A continuación te dejare unos consejos con los cual podrás garantizar una continua limpieza de tu colon.
  • Consume frutas entre 8 y 10 porciones semanales: siempre elige las que tengan más fibra como los frutos rojos.
  • Elige carbohidratos que sean de grano integral de 2 a 3 veces a la semana.
  • Prefiere los alimentos que te ayudan a limpiar el colon, es decir, todos los ricos en proteínas y fibras.
  • Deja de lado los dulces y las grasas.
  • Añade a las comidas semillas de lino molidas, espolvoreadas sobre los alimentos
  • Realiza ejercicio a diario (al menos 30 minutos de caminata) y bebe mucha cantidad de agua por día (2 litros es el mínimo recomendado).

 

Fuente: Gaston Santacecilia D.O. (Osteopata-Nutricionista)